lunes, 26 de diciembre de 2011

CON EL CORAZÓN EN LA MANO

CON EL CORAZÓN EN LA MANO, de Chis Cleave

No es de extrañar que haya sido elegido Libro del Año. Escrito de manera maravillosa toca temas tan delicados como la inmigración, pero también el "ser interior" de cada persona. 


A través de personajes tan próximos como Andrew y Sarah y su pequeño superhéroe, Charlie, o Lawrence, y tan lejanos como Little Bee y su hermana, el autor nos introduce en unos mundos totalmente desconocidos para nosotros, haciéndonos ver el tema de la inmigración a través de cristales de diferentes colores.


Pero también nos miraremos a nosotros mismos y a los que nos rodean. Lo que pedimos al mundo y a los que nos acompañan por esta andadura y lo que deberíamos pedir.


Lo fácil que es blandir una bandera cuando nos encontramos lejos del problema y lo difícil que es mantenerla en alto cuando esa nimiedad nos toca directamente. 


El amor, o el desamor, de dos personas que se ven inmersas en unos hechos que sólo debían conocer desde muy lejos y cómo esos hechos serán los que den un curso distinto a sus vidas, alejándolas cada vez más.


Las guerras intestinas de los poderosos del petróleo se muestran de manera sutil en toda su intensidad reflejando un mundo donde las personas no son nada. La crueldad manifiesta y gratuita de los seres humanos reflejada en las aguas cristalinas y paradisíacas  de Nigeria. La selva africana y la selva occidental. Selvas, al fin y al cabo.


Dos mundos dispares y lejanos que se encuentran a través de sus personajes. Dos mujeres que luchan unidas por una amistad no buscada pero, aún así, requerida.


Y un final no esperado pero, para mi gusto, que no desmerece la novela.

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