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martes, 21 de julio de 2015

EL ROMÁNICO DE EL BIERZO

El Bierzo desde El Corullón
El Bierzo desde El Corullón
Que El Bierzo tiene muchos encantos es algo incuestionable. Siempre que lo visito encuentro lugares e historia que merecen la pena y dignos de figurar en la literatura. 

Hoy os dejo un enlace de la cuenca de El Bierzo vista desde el mirador de El Corullón.

Desde este punto, las vistas, como podéis comprobar, son espléndidas. En un día soleado (que no fue el caso) puedes además entretenerte identificando los diversos puntos geográficos que se señalan en el mapa de orientación que existe en el mirador.

El Bierzo desde El Corullón
Viñedos desde El Corullón
La orografía, la historia, los asentamientos primitivos, medievales o actuales, son perfectamente identificables.

La cultura y trayectoria de una de las apuestas económicas de la región, la vitivinicola, también son perfectamente visibles.

Iglesia de San Esteban de Corullón
En el recorrido, merece la pena hacer algunas paradas para empaparse de historia y visitar las iglesias que se encuadran en el románico del Bierzo, verdaderas joyas arquitectónicas.

La iglesia de San Esteban, que data de finales del siglo XI y comienzos del XII, con una hermosa planta y un pórtico que no tiene nada que envidiar al resto de iglesias románicas, es un buen ejemplo.

Fragmento en vivienda con la lapidación de San Esteban
La puerta, es uno de los elementos más valiosos de la iglesia de San Esteban. 

Capiteles en San Esteban de Corullón
La belleza del pórtico y de sus capiteles no te dejan indiferente.

Merece la pena darle una vuelta al perímetro del templo y observar los pequeños detalles: la inscripción en uno de sus paños, las ventanas, los modillones. Todo ello de una gran belleza propia del románico.

En la calle adyacente, sobre la puerta de una vivienda particular, se encuentra un fragmento con la representación de la lapidación de San Esteban, en un perfecto estado de conservación, y donde puede leerse perfectamente la inscripción con la adscripción a San Esteban, y donde se ve a uno de sus verdugos provisto de un recipiente con las piedras que destinaría a la lapidación del santo.

Otro ejemplo maravilloso es San Miguel de Corullón. 
San Miguel del Corullón

Recuerda un poco las iglesias del románico asturiano.

Te recomiendo que no te lo pierdas.

Después, para finalizar la jornada, puedes detenerte en Villafranca, o continuar hasta Ponferrada, o... Da lo mismo. Hagas lo que hagas, serás bien acogido, podrás disfrutar de una cerveza bien fría en cualquiera de las terracitas de las plazas bercianas.





martes, 14 de abril de 2015

RENACE LA VIDA EN EL BIERZO

Cuando en León aún estamos saliendo de la nieve y aún podemos verla en la cumbres montañosas; cuando los jardines no han empezado sino a renacer tímidamente, te desplazas unos 100 km., entras en El Bierzo, y observas que la vida, la luz y el color son diametralmente distintos.

 En El Bierzo la vida no sólo ha empezado a renacer, sino que la observas ya en todo su esplendor.

Los frutales en flor, las viñas con los brotes buscando el sol de la primavera... todo recuerda que la vida vuelve a nacer, que la primavera no sólo ha llegado, sino que se ha instaurado para quedarse y que nos ofrecerá un magnífico verano.

Y es que El Bierzo, ahí, a la vuelta de la esquina, tiene un microclima especial.

No hace falta irse al Valle del Jerte para disfrutar de los almendros y cerezos en flor ahora, ni de unas magníficas cerezas en un breve lapso de tiempo.

Os puedo asegurar que El Bierzo, con ese clima tan especial, nos proporciona unas exquisitas cerezas, unas estupendas castañas, magníficos pimientos...

Así que, ya sabéis: visitar El Bierzo y los productos que nos ofrece.

Además de disfrutar de su exquisita comida, podréis gozar de una luz y un color especial.

No es Sevilla, pero es El Bierzo.




martes, 17 de marzo de 2015

LAS HOCES DE VALDETEJA

Estamos a mediados de marzo y parece que los escasos días de sol que hemos disfrutado nos han traído el aroma de la primavera. Apetece salir a buscar el sol, la luz.

La temperatura es excelente y aunque aún anochece antes de lo que todos desearíamos, es un buen momento para disfrutar del aire de la montaña.

Hoy os invito a pasear conmigo por un entorno especial, con un luz y un color que, sin ser el de Andalucía, no tiene nada que envidiarle: el curso del Curueño.


Ejemplar de gallo en la muestra
Nos acercamos hasta La Vecilla, donde se celebra una jornada especial: la muestra de pluma de gallo. Claro, para algunos esto sonará poco menos que a chino. Pues no se trata sino de una "mini feria" en la que los criadores de gallo exponen algunos de sus mejores ejemplares y muestran cómo se elabora, partiendo de las plumas de gallo, la "mosca" para los cebos de cañas de pesca.


Carretes de caña de pescar
En la muestra no faltó el concurso de montadores infantiles, donde era magnífico observar con qué concentración los pequeños se aplicaban a montar las plumas.

En torno a esta actividad, cañas de pesca, sedales, catálogos de plumas tan variados como queráis imaginar. Todo lleno de color y animación.


La Vecilla


Una vez vista esta curiosa muestra, procedía acercarnos a las Hoces de Valdeteja. UnaValdeteja maravilla de la naturaleza que merece la pena visitar.

Valdepiélago, Matallana, Cármenes ... son algunas de las localidades que puedes encontrar en tu recorrido.


Puente romano en el cruce con Arintero
A pesar de encontrarnos a mediados de marzo, la montaña leonesa se encuentra nevada. Nieve que aún se mantiene desde hace más de un mes, cuando muchas de estas localidades estuvieron aisladas durante días a causa de la nevada.

Hoces de Valdeteja
El Curueño













A lo largo de las hoces podrás observar los restos de la calzada romana y algunos puentes romanos. Merece la pena que hagas una parada en el cruce con Arintero para que puedas admirar uno de ellos, restaurado, en un estado perfecto de conservación.

Y para terminar, en cualquiera de los múltiples locales de restauración que hay en la zona, podrás degustar unas exquisitas sopas de trucha acompañadas de carnes o pescados al estilo de la zona.

Que lo disfrutes.

jueves, 1 de mayo de 2014

CINCO DIAS DE OCTUBRE. JORDI SIERRA i FABRA

Empecé este libro sin saber que se trataba de una serie y que precisamente empezaba por el final. Da igual.

Lo elegí porque Sierra y Fabra era su autor.

Que sea el primero o el último no desmerece para nada el contenido de la novela ni influye en su comprensión.

Esta novela, como todas las que componen la serie (Cuatro días de enero, Siete días de julio, Dos días de mayo, Seis días de diciembre) se sitúa en torno a nuestra postguerra, concretamente en la Barcelona de 1948.

El personaje principal, el ex inspector Miquel Mascarell, un superviviente de la Guerra Civil que ha pasado por los trabajos forzados del Valle de los Caídos, ha logrado la tranquilidad junto a Patro, otra superviviente de la guerra a la que el inspector ha salvado la vida varias veces.

Patro, con su juventud, va a hacer que el inspector Mascarell, conozca unos placeres que consideraba vetados para un hombre de su edad.

Sin embargo, los fantasmas de la guerra no van a dejarlos vivir tranquilos  y el miedo volverá a atenazarlos cuando en su piso se presenta el hombre que, en repetidas ocasiones, ha sido la causa de sus desgracias. Un hombre con un poder que Mascarell no puede obviar y del que, aún deseando enviarlo "a paseo", se ve obligado a aceptar el extraño encargo que le hace: buscar la tumba en la que enterraron a su sobrino y único heredero durante la guerra civil,  el 18 de julio del 36, doce años después y sin que exista ningún testigo vivo de la ejecución.

Este encargo renueva los miedos de Patro y del propio Miquel, que se verá obligado a enfrentarse con sus fantasmas, y ambos saben que no puede rechazarlo porque se trata de una cuestión de supervivencia.

A partir de aquí, Sierra i Fabra sabe entretejer el misterio en una novela negra que se lee con sumo placer. Sin circunloquios pero magníficamente escrita, nos muestra la realidad de una España que lucha por olvidar los estragos de la guerra y que vive inmersa en el miedo y la opresión.

domingo, 3 de noviembre de 2013

CREDO. ARÉVALO

Son muchos ya los años que llevan acompañandonos Las Edades del Hombre. Aún recuerdo sus inicios, cuando hicieron aquella primera exposición de sus fondos en la Catedral de Valladolid.


Puerta de la ciudad
En aquella época yo era sólo una estudiante ávida de ver y saber, y aquella exposición sirvió para saciar mi hambre de cultura. Aún recuerdo las colas interminables que se formaban para poder acceder a la exposición. Como también recuerdo la necesidad que se generó de prolongar una exposición novedosa y atractiva que nadie quería dejar de ver.

Desde entonces, como digo, han pasado muchos años; sin embargo, las Edades han seguido repitiendo la experiencia por diversas localidades, grandes y pequeñas, de nuestro territorio.

Este año la exposición sirvió para que conociera Arévalo. Una población que sólo conocía de pasada hacia Madrid; o sea, nada.
Y he de decir que Arévalo sorprende. La entrada ya es precursora de lo que nos espera paseando por sus calles. Una vez atravesado el Puente de Medina dejamos a nuestra izquierda una de las puertas de la ciudad magníficamente conservada.


 
Arévalo.  Castillo
Si seguimos recto hacia la izquierda, desembocamos directamente en el castillo. Un magnífico ejemplar estupendamente conservado (y muy bien restaurado) que nos acerca al entorno en el que vivió Isabel II.

Ahora que la reina se ha introducido en los hogares españoles gracias a la serie televisiva, ésta es una magnífica ocasión para pisar la tierra que ella pisó. Tiene, además, un aliciente añadido: la VISITA ES GRATUITA Y CON GUÍA.

Plaza de la Villa
Abandonas el castillo y te adentras en Arévalo por callejuelas estrechas. La oficina para acceder a las Edades se encuentra en la Casa de los Sexmos, en la Plaza de la Villa; una plaza castellana magníficamente conservada; de soportales que acogen al visitante ofreciéndole la sombra de sus techos; de balcones sobrios y recios como el sol de Castilla.

Allí podrás adquirir tu pase. Un pase que te da acceso a las diversas iglesias (Santa María, San Martín y El Salvador) en las que se han instalado las Edades del Hombre.

Las tres sedes albergan obras de arte únicas, pero no esperes encontrar salas y salas repletas de esculturas, pinturas o cualquier otra obra. No. Las salas albergan una exquisita selección alusiva al tema elegido este año por las Edades del Hombre. Podrás pasear y deleitarte en ellas sin el agobio de lo que aún queda por ver. Además, se complementa con un documental de una excelente calidad en el que prima la convivencia intercultural.

Recorrer las Edades del Hombre es también recorrer Arévalo. Sus calles, sus callejones, sus arcos, sus casas señoriales, sus plazas, sus gentes ... Todo ello merece la pena ser vivido y deleitado.

Si además quieres almorzar en Arévalo, las Edades han gestionado una tarjeta con la que harán un sustancioso descuento en cualquier restaurante de la villa. Aprovecha y disfruta de un exquisito cochinillo y de un sabroso lechazo. Quedarás satisfecho.

Por si quieres darte una vuelta virtual por Arévalo y por la exposición Credo, aquí te dejo unos enlaces que puedes visitar y que te servirán de guía para tu próxima visita a Arévalo.



 ESPERO QUE LO DISFRUTES



sábado, 10 de agosto de 2013

CASA CRISTINA. ASTURIAS

CASA CRISTINA
Si estás en Asturias y andas cerca de Avilés, puedes hacer una pequeña excursión e ir a comer a Casa Cristina, en Ribera de Arriba. Allí podrás degustar comida típica asturiana.

CRISTINA
Pero no vayas pensando que te van a presentar una carta extensa donde poder elegir entre 20 primeros y 20 segundos.

 No.

Los platos que te van a ofrecer son escasos, aún así, tendrás dudas sobre qué elegir.

De primero: pote asturiano y fabada asturiana
De segundo: pitu caleya o cordero

Postre: varios caseros

POTE Y FABADA
CORDERO
PITU CALEYA
ARROZ CON LECHE
Querrás probarlo todo. Seguro. Y no te arrepentirás pidas lo que pidas, porque todo está exquisito.
Si tienes un poco de tiempo, podrás comprobar que has compartido casa con otros conocidos personajes. Los cuadros de las paredes que adornan la casa nos muestran a Cristina con unos sonrientes conocidos. Sólo señalo dos: Sergio Dalma y Belén Esteban.


 Por si te decides, aquí te dejo el contacto:

Casa de Comidas Casa Cristina La Pruvía, s/n Ribera de Arriba/
33173/ Tellego/Asturias


985 79 62 51 / 985 79 64 81 / 699 825 646







lunes, 29 de abril de 2013

CASTRILLO DE LOS POLVAZARES (León)


Calle Real. Castrillo de los Polvazares (León)
Castrillo de los Polvazares, a 5 km de Astorga, es un enclave maravilloso para pasar una tarde o una mañana.

Esta localidad, perteneciente a la maragatería leonesa está considerado Conjunto Histórico-Artístico.

Acércate a Castrillo, deja el vehículo en el parking que hay habilitado a la entrada del pueblo y disponte a vivir una experiencia única e inolvidable.

Acercarse hasta Castrillo es retrotraerse al pasado.

Lleva ropa y calzado cómodo y paséate por las calles del pueblo saboreando el color y encanto de Castrillo. Recorre sus calles empedradas y fíjate en todas y cada una de sus puertas y ventanas, en sus formas y colores, e inúndate de la luz que irradian.

Para comer, nada mejor que un exquisito cocido maragato.

Cocido maragato (carne) en el Rte. Entrepiedras
Quien piense que se trata de un cocido como otro cualquiera yerra de medio a medio. Uno de los atractivos, y pecualiaridades, que tiene este plato es que se empieza por la carne y se termina por la sopa.Según la tradición, acabar con la sopa ayuda a limpiar el organismo y entonar la digestión.

Hay varios restaurantes en Castrillo, todos ubicados en las antiguas casas labriegas convertidas en restaurante. En todas comerás un cocido que no podrás olvidar y que te hará regresar para volver a degustar este famoso plato maragato.


Patio del Rte. Entrepiedras, en Castrillo de los Polvazares
Nosotros lo hicimos en el Entrepiedras, disfrutando de la comida y amabilidad de sus dueños. Al terminar, natillas caseras y nada mejor que un café de puchero y unos exquisitos chupitos caseros en el patio interior del restaurante, mientras parlamentas con tus acompañantes y te olvidas un poco del mundo y sus problemas.

Si lo deseas, podrás adquirir allí mismo legumbres (los exquisitos garbanzos), miel, chocolate de Astorga ... y otras delicattessen que te harán perder el sentido.

De regreso, haz una parada en Astorga. Esta ciudad de la que os hablaré en otra ocasión, también merece una visita. Vamos a dejarlo para otra ocasión.

Que disfrutéis del cocido maragato. 




martes, 16 de abril de 2013

EL SUEÑO DE LA LUZ

Catedral de León con la
 iluminación nocturna
 Son las 11 de la noche. Es hora de salir de casa y dirigirse a la catedral para vivir El Sueño de la Luz. A las 11:30 la guía nos recibe y nos explica en qué va a consistir la visita.

Subiremos a la vidrieras y las podremos contemplar, desde el interior, a menos de un metro de distancia. Un lujo. 

Pero, además, tendremos el privilegio de maravillarnos con el espectáculo que las vidrieras ofrecen al mostrar todo su esplendor gracias a la iluminación externa de la catedral. Algo que sólo en El sueño de la luz es posible.

Habituados a ver las vidrieras desde el interior, y desde abajo, en la catedral, durante el día, con la única iluminación de la luz solar, si ya de por sí resultan sorprendentes en esa circunstancia, la impresión que se recibe cuando, finalmente, accedemos a la parte superior de la catedral y desembocamos directamente al lado de las vidrieras,no es fácilmente descriptible.
Vidriera nocturna desde el interior
de la catedral de León

Todo su esplendor, su luz, su color, su arte... se nos muestran ahí, al alcance de la mano. Sientes la tentación de alargar el brazo, extender los dedos y tocarlas, pero no es posible. Y mucho menos aconsejable. Un patrimonio como este no puede ser dañado por el capricho insensato de tantos y tantos visitantes que pensarán que con ese acto se llevan un poquito de ese sueño de luz.

La catedral se encuentra a oscuras. Tan sólo iluminada por el reflejo que la luz exterior de su iluminación produce en las vidrieras. El ambiente es impresionante. La belleza tanta que, pese a ser muchos, todos guardamos un silencio reverencial, aún cuando nadie nos ha pedido que sellemos nuestros labios.

Inmortalizamos el espectáculo mientras la guia nos va explicando el devenir de la catedral. 

Van a ser las 12, informa. La iluminación nocturna de la catedral se apagará a las 12 en punto. Prepárense para estar dentro de la catedral con la única luz de la calle que las vidrieras dejan pasar, sin ningún otro aditamento.

Interior de la catedral iluminado
A las 12 en punto, la luz externa se apaga. Nosotros, en el interior, adaptamos nuestras pupilas a la luz ambiente, tenue, muy tenue, pero pese a todo, no reina en el interior la oscuridad absoluta. La belleza de las vidrieras no se pierde. Cambia, eso sí, pierde la espectacularidad de la que las dotan la artificialidad de la luz exterior, pero se mantiene íntegra su belleza. Pienso por un momento lo que sería permanecer dentro de la catedral durante la noche con esta luz, incluso más reducida.

Tras unos minutos, se enciende la iluminación interior y, de nuevo, la catedral y las vidrieras adquieren una nueva dimensión, de nuevo distinta, de nuevo hermosa.

Interior iluminado
El juego de luces y contraluces resalta ahora las formas arquitectónicas, las columnas, los arcos ... las cunas de las vidrieras, que las contienen delicadamente. Las líneas muestran la magnificencia de la construcción, el color de la piedra, la elegancia y el estilo de las formas, armónicamente ensambladas unas con otras.

No sabría decir que momento es el más bello, el más íntimo. Todos los igualmente hermosos, cada uno en su forma, pero lo que sí es cierto es que El Sueño de la Luz nos acuna, nos duerme y nos despierta y nos permite volar a otros mundos, otros tiempos, dentro de un mismo espacio.






sábado, 23 de marzo de 2013

SEMANA SANTA DE VALLADOLID

La Semana Santa de Valladolid tiene algo especial. Especial por la calidad de las obras que recorren sus calles, obras llenas de sentimiento que se suman al sentir popular, a la religiosidad, y hacen que la sensibilidad aflore en cada uno de los poros de nuestra piel.
Su calidad es tanta que algunas se encuentran dentro del Museo Nacional de Escultura Policromada; otras en Iglesias y Conventos, pero, todas, sin excepción, forman parte del conjunto escultórico de la imaginería castellana. Obras de arte que pasean por las calles de Valladolid rodeadas respeto, recogimiento y la música triste y doliente de las cornetas.
No en vano ha sido declarada de interés turístico nacional.

Especial porque los toques solemnes de cornetas y tambores acompañan las imágenes; y junto al sonar triste y seco de la música, el silencio respetuoso de las gentes mientras observan, calladas, el paso de imágenes, cofrades, manolas y penitentes.

Especial porque las procesiones también muestran la Fé, la esperanza en los penitentes que soportan el dolor y el sufrimiento de su promesa. Promesas hechas, la mayor parte de las veces, junto al lecho de alguien amado, querido. Promesas que los llevan a portar la cruz, descalzos, durante horas, bajo el frio de las tardes castellanas.

Promesas que, en unos casos, implican haber alcanzado el favor pedido; en otros, no son sino una esperanza continuada de que ese favor se cumpla.

Esperanza y fé, en cualquier caso, que sobreviven a los tiempos en los que ya en nada creemos y donde hemos perdido toda esperanza en el ser humano y en un Dios que no vemos.
Hombres y mujeres que son capaces de soportar lo insoportable por ver cumplida esa esperanza.

En la Semana Santa de Valladolid no se admiten las estridencias, ni la fiesta, ni la introducción de elementos nuevos porque están de moda. La Semana Santa de Valladolid mantiene el respeto y el recogimiento de sus inicios. Impresionan los sonidos de las cornetas y las carracas, rodeados de fieles y visitantes que contemplan el paso de las cofradías y, aún así, ese silencio sepulcral que puede cortarse.
He visto otras procesiones de Semana Santa pero ninguna me impresiona tanto como la de Valladolid, ni siquiera la de Sevilla.
Hace muchos años, cuando yo era una niña, mis padres nos llevaban a ver las procesiones que salían de madrugada; la imagen de los cofrades y del paso frente a La Antigua, en un silencio absoluto, con cientos de personas allí presentes, es algo que dificilmente podré olvidar.
Cuando siento la necesidad  de rezar, de pedir algo a ese Dios desconocido en quien necesitamos creer en momentos desesperados, siempre viene a mi mente esa imagen de silencio y respeto, de recogimiento interno en medio de una gran ciudad, sin un ruido, sin una palabra, sin una voz... que te permite escuchar a tu yo interno.
No hace falta ser religioso para vivir y valorar la Semana Santa de Valladolid en su justa medida. Ocurre lo mismo que con el Camino de Santiago. Sólo hace falta ser capaz de ser tu mismo.
Por si quieres saber más de la Semana Santa de Valladolid, aquí te dejo este enlace. En su inicio, unas letras del magnífico Delibes, que ya alabó esta Semana con palabras mucho más certeras que las que yo puedo escribir.

http://www.jcssva.org/

jueves, 15 de noviembre de 2012

LANZAROTE versus CÉSAR MANRIQUE

Centro de visitantes. Timanfaya. Lanzarote
Hablar de Lanzarote es hablar de César Manrique. Yo creo que la isla no sería lo que es sin su intervención. Artista nacido en Arrecife, realizó importantes intervenciones en las islas (Hierro, Gomera, Ceuta, Tenerife y Lanzarote), todas ellas caracterizadas por su respeto e integración con el medio.

Escultura a la entrada de
los Jameos del Agua. Lanzarote

Manrique se consideraba, fundamentalmente, un pintor, y su obra se caracteriza por la creación de espacios y la experimentación de la materia. El amaba su tierra, para él, según sus propias palabras, era "la más hermosa" y se propuso que el mundo viera Lanzarote con sus mismos ojos. Hay que decir que lo consiguió. Algo que te llama la atención en sus creaciones es ese respeto al medio, ese convivir con los elementos que lo conforman hasta crear una simbiosis única entre creación del hombre y materia.

Jameos del Agua. Interior

Los Jameos del Agua, el Centro de Visitantes del Timanfaya y la propia Fundación César Manrique, son claros ejemplos de esa simbiosis. La utilización de los elementos arquitectónicos y naturales, en este caso, de la isla lanzaroteña, son un total acierto. Todo está ahí, pero no lo ves.


Isla La Graciosa vista desde El Mirador del Río
Hoy, visitar Lanzarote es ver una buena parte de la isla, tal como él pretendió, a través de sus ojos, por eso, de la visita no pueden estar ausentes Los Jameos del Agua, la Fundación César Manrique ni el Jardín de Cactus.

Y, por supuesto, admirar, por toda la isla, las numerosas esculturas móviles que diseñó y que podemos ver en muchas de las rotondas que encontramos a nuestro paso.

Desde el Mirador del Río obtenemos una hermosa panorámica de La Graciosa y, en el pueblecito en el que se ubica, podremos degustar unas deliciosas papas arrugaas con esa salsa canaria "... llamada mojo picón". Rojo y verde, como prefieras. Ambas exquisitas.


Fundación César Manrique. Estancia
Fundación César Manrique. Ventanal





Su obra queda bien reflejada en alguna de sus frases:

"En Lanzarote está mi verdad".

"Vivimos tan corto espacio de tiempo sobre este planeta que cada uno de nuestros pasos debe estar encaminado a construir más y más el espacio soñado de la utopía. Construyámoslo conjuntamente: es la única manera de hacerlo posible."