Mostrando entradas con la etiqueta italia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta italia. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de agosto de 2015

TRATTORIA DALL´OSTE EN FLORENCIA

Esta entrada va dedicada a un grupo de personas muy especial que nos hizo pasar unas vacaciones agradables y casi familiares: la Trattoria dall`Oste, en Florencia.

Hace unos días hemos vuelto de un maravilloso viaje por la Toscana. En el momento de la planificación, nos pareció que Florencia era el lugar ideal para establecer nuestro "campamento base". Puestos a analizar, reunía todos los requisitos: un alojamiento ya conocido y en el que íbamos a repetir estancia, el Hotel Adler Cavallieri, la estación de trenes de Santa Maria Novella a escasos cinco minutos andando desde el hotel, y unos emplazamientos maravillosos para recorrer en los alrededores de Florencia a los que podíamos acceder fácilmente con la magnífica red ferroviaria italiana.

Todo planificado desde España gracias a la página que Trenitalia tiene y en la que puedes adquirir todos los billetes en tu propio idioma http://www.italiatren.com.

Nunca me cansaré de recorrer las calles de Florencia. Siempre descubres rincones nuevos que resultan magníficos; pero hubo otros destinos (Venecia, Milán, Verona...), de los que hablaremos en otra ocasión, que nos devolvían a Florencia cansados y deseosos de pasar por una ducha relajante y sentarnos a una buena mesa.

La ducha la teníamos en el hotel, por supuesto. Duchita, cambio de ropa, de calzado y de nuevo a la calle para una magnífica velada.

El primer día vimos la Trattoria dall´Oste nada más salir de la estación. Y una vez dejamos todo en el hotel volvimos en su busca. En principio, pensando que era un italiano más orientado a los turistas, pero no había mucho tiempo. La hora de la comida estaba más que sobrepasada y debíamos elegir entre esta opción o un bocadillo en cualquier otro sitio.

Entramos y ya nos sorprendió que, pese a la hora, se encontraba llena. Tanto, que tuvimos que esperar para que nos preparan una mesa. Aún así, la amabilidad de los empleados fue exquisita, ningún reproche o comentario inapropiado por la hora, ni porque fuéramos seis, ni por ningún otro motivo.

Nos acomodaron en una estupenda mesa redonda donde pudimos degustar, con total tranquilidad, los magníficos platos de su carta. Y este fue el inicio de una gran amistad.

Porque todos los días, sin excepción, acudíamos a cenar a la Trattoria dall´Oste. Todos los días aprovechábamos la ocasión para variar el menú e ir probando cada uno de los suculentos platos que preparan.

La pasta, qué decir, divina. No sabría cuál aconsejaros, porque para gustos se hicieron los colores, y toda es exquisita.

Por supuesto, no pudimos dejar de caer en la tentación de probar las magníficas carnes que preparan. Su BISTECCA ALLA FIORENTINA fue merecedor de repetición.

El tiramisú, fabuloso. Los tagliatelli con langosta... hummmmmmmmm.

En fin, que desde el primer día no hubo ningún otro planteamiento de dónde ir a cenar y, no sólo eso, sino que en las comidas siempre había alguien que comparaba el menú con las cenas.

Y fue el inicio de una gran amistad porque hoy nos tomaremos vuestro Chianti a vuestra salud, la de Antonio, la de Surgey, la de todas y cada una de las personas que tan magníficamente nos atendieron, haciendo que sentarnos a su mesa fuera como sentarnos en la mesa de nuestra casa.

Gracias  chef, por tu mano en la cocina. 

Gracias Surgey por brindarnos tanta amabilidad y tener tanta paciencia con nosotros por las innumerables preguntas que te hacíamos.

Gracias Antonio, por recibirnos cada noche como si fuéramos únicos y especiales.

Y como no quisiera dejar a nadie, GRACIAS a todo el personal de la Trattoria dall´Oste. Nos os quepa duda de que volveremos a vernos y brindaremos con vosotros con Chianti para que esta relación perviva siempre.
Si alguna vez vais a Florencia, hacerles una visita y dejar que os deleiten con su menú.

https://www.facebook.com/pages/Trattoria-dall-Oste



  

domingo, 4 de noviembre de 2012

VINCCI, ENTRE LA LEYENDA Y LA HISTORIA

Vincci. Calle nocturna
Italia es un país de contrastes, de historia y de tradiciones. Cualquier lugar, por muy escondido que se encuentre, goza de un encanto especial y una historia particular.

Y Vincci tiene algo especial.

Situado en la zona de Mugello, entre Florencia, Lucca y Pisa, no sólo es la tierra que vió nacer a Leonardo (da Vincci, por supuesto), sino que está situada en un enclave que tiene mucho de mágico.


Vincci. Monumento al Hombre
Llegar a ella no es precisamente fácil. Aunque bien señalizada, has de adentrarte en carreteras comarcales que atraviesan bosques encantados. Cuando por fin llegas a Vincci te encuentras con un lugar revestido de la magia y la leyenda de la que también dispone su célebre hijo.

Mucho de Vincci recuerda permanentemente a Leonardo. Y es que la tierra que lo vio nacer no ha sido ingrata con él y en esta localidad han erigido el Museo Leonardiano de Vinci, en honor a aquél que la ha hecho mundialmente famosa.


Museo Leonardiano di Vinci:
reproducción de uno de sus inventos
En este Museo podremos admirar numerosas reproducciones los los inventos de Leonardo, entre los que se encuentran, entre otros, varios prototipos ópticos y las diferentes grúas empleadas en la construcción de la cúpula del Duomo de Florencia. Un museo interactivo que nos invita a explorar los caminos por los que transitó la mente de ese gran hombre del renacimiento.

Si además quieres sentir más de cerca la presencia de Leonardo, nada mejor que visitar su casa natal.

Está a unos 2 km de Vincci, pero el paisaje merece la pena.

Si vas a hacer un viaje por la Toscana y dispones de tiempo, no dejes de visitar la ciudad que vió nacer al genio.

http://www.museoleonardiano.it/






miércoles, 28 de diciembre de 2011

LUCCA. ITALIA

LUCCA (Toscana. Italia)
Piazza  del Mercato . Lucca (Italia)
Llegar a Lucca en tren es un viaje apasionante. Sales de la estación y accedes a un parque pequeñito que deja ver la impresionante muralla de la ciudad. La invitación a traspasarlas es evidente. Unos 5 km de muralla que separan el ayer y el hoy, la ciudad medieval y la ciudad moderna. La traspasas, por supuesto.

Y nada más cruzar ese muro te das cuenta que has entrado en un espacio distinto, casi secreto, que te hace revivir imágenes del medievo. Sus callejuelas te enamoran. Su ambiente te atrapa e hipnotiza. Y cuando llegas la Piazza del Mercato, te situas en el centro de ese anfiteatro y te sientes romano hasta la médula. Sencillamente, no quieres irte ¿porqué ibas a hacerlo?

Subes escalones y más escalones y te asomas a los tejados de Lucca. Observas su urbanismo, su trazado. Miras la campiña de la Toscana y las otras torres, la bruma y el sol, el resplandor de ese sol toscano en la hierba y sientes que te han enamorado. Te sientas y, sencillamente, contemplas lo que es un placer para la vista y para el alma.

Cuando desciendes esos escalones y te sumerges de nuevo en las calles de Lucca, sientes que ya no eres el mismo, que eres un poco luccano y quieres sentarte en sus cafés, con ese encanto especial que tiene la Toscana. Y te sientas, y conversas, y te quedas. Porque ya no quieres irte.

Perderse por Lucca es algo más que su plaza y su catedral, perderse por Lucca es beber de sus gentes, de sus costumbres, de su color y de su pasión.

Si te pierdes por Lucca corres el riesgo de no volver ... pero merece la pena